jueves, 27 de noviembre de 2008

Renuncia

No sé a qué, pero he de renunciar a algo.
No puedo con las coplas.
Estoy siempre atajando y no sé a qué.
Voy tarde a todo.
A todo.
Cuando reflexiono, veo que muchas cosas me van bien, pero a cada instante en el que me paro, jadeante, constato que no he llegado a tiempo a multitud de puntos, a infinitas pequeñas metas.
Consigo llegar a algo y me dejo trescientas cosas en el camino.
Estoy verdaderamente sobrepasada.
No sé a qué, pero tengo que renunciar a varias partes de mi vida.

9 comentarios:

Conso dijo...

Vale, pero despacico que te veo venir...

Chencho dijo...

Respira!
Tantas metas, tantos caminos, tantas partes, tanta búsqueda....
Hacer y rehacer caminos. Lo importante no es a donde llegas sino disfrutar del camino.
Las metas no existen, en cuanto llegas desaparecen, surgen nuevas..No importan las metas, importa el camino.
En tu interior está la respuesta, hazte caso!
Se feliz.

dintel dijo...

Reajusta, más que renuncia. Se puede, seguro.

belshi dijo...

¿Se puede renunciar a varias partes de una vida?

Dime como lo vas a hacer, para no hacerlo yo.

De qué sirve lamentarse por lo que no se ha hecho, o se hizo en su momento¡¡¡

Bueno...venga sonrie y a por todas las partes de vida que te quedan por vivir, ¡que son muchas!

Emma dijo...

Uffff, no sé porqué pero me cuesta leerte así, ójala pudiera ayudarte.
Te espero en la playa.
Un abrazo

Mármara dijo...

¿Y si pruebas con el asunto de la prioridades? No sé, dicen que da buen resultado.

Frabisa dijo...

A veces hay que pararse en seco y rebobinar, establecer prioridades, reorganizar....

No te agobies, nos pasa a más.

un beso

MORGANA dijo...

...que sí, que sí, te entiendo. Tranqui, la respuesta del "a qué" llega sola...si no es que la sabes ya. Ánimo que es posible liberarse de lo que sea.

Un abrazo y gracias por visitarme. Yo seguiré pasando por aquí.

Cata dijo...

Entre todos nuestros años hay un momento en el que parece que la vida se nos simplifica, dejamos de consultar las lineas de las manos, empezamos a releer nuestros poetas favoritos.
Lo BUENO del caso es que no nos sucede una ni dos veces, siempre volvemos a más. Y ese es tu problema.
Vuelve ahí y mucho ánimo.
un beso grande