domingo, 30 de noviembre de 2008

No sé

No sé hacerlo.
Quizá muchos de mis problemas cesaran si supiera renunciar a tánto como quiero abarcar, ya lo he dicho antes.
Pero es que no sé.
  • Lo pienso y lo repienso y me digo: Si dejo la facultad, me pierdo la vertiente de renovación del conocimiento, que siempre ha sido una constante en mi vida.
  • Si renuncio a la Jefatura de Estudios, doy crédito a los que piensan que yo "mucho ruido y pocas nueces" y, además, con ello renuncio a poder promover en la práctica un modelo de escuela que es el que siempre he practicado, medio en la clandestinidad.
  • Si renuncio a mi vertiente les, renuncio a la esencia de mi vida, escondida, negada, no desarrollada, pero siempre deseada.

En fin, que no sé renunciar.

No renunciaré, pues, de momento.

A ver si consigo no morir en el intento (morir metafóricamente hablando, no creais que la cosa irá a más que eso.) (O morir en la ilusión, que sería muy terrible, pero posible, me temo.)

jueves, 27 de noviembre de 2008

Renuncia

No sé a qué, pero he de renunciar a algo.
No puedo con las coplas.
Estoy siempre atajando y no sé a qué.
Voy tarde a todo.
A todo.
Cuando reflexiono, veo que muchas cosas me van bien, pero a cada instante en el que me paro, jadeante, constato que no he llegado a tiempo a multitud de puntos, a infinitas pequeñas metas.
Consigo llegar a algo y me dejo trescientas cosas en el camino.
Estoy verdaderamente sobrepasada.
No sé a qué, pero tengo que renunciar a varias partes de mi vida.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Sin experiencia

A pesar de los años
Ya vividos,
La vida que me espera
Me encuentra en dique seco.

La experiencia no existe.
O sí, pero es antigua.
Hace ya muchos años,
Siglos,
Eones

Que viví la otra parte
De mi vida.

Cada día
Me enfrento a un nuevo océano
De aguas turbulentas
Y no sirve de nada
La experiencia.
O sí: la tengo en mí
Pero no cuenta.

Hace falta la audacia
De bañarse de nuevo
En la tormenta
Y apaciguar alrededor
Las aguas,
Acariciando olas gigantescas
Del mar que te rodea
A cada nuevo instante,
Para ver si pacientan.

domingo, 16 de noviembre de 2008

Un mar de dudas

No sé si asustarme o maravillarme.
El resto de mi existencia se extiende ante mí como un mar incontrolable, inmenso, desconocido.
No sé sí extasiarme ante su inmensidad, que me ofrece mextraordinarias posibilidades, lugar para todo, escondite y morada, o temer su imprevisible fuerza, las mareas poderosas que pueden arrojarme con fuerza a la orilla.
Aún no he decidido qué disfraz escoger: si el carro de Neptuno o la barca de Caronte.
Creo que, por mi bien, voy a hacerme un tridente de determinación y a domar esa extensa porción desconocida que es mi vida futura.

lunes, 10 de noviembre de 2008

La flecha

He de tensar el arco,
Hacer fuerza de nuevo
Y preparar la cuerda.

La flecha de mi vida
Espera ser lanzada.

Otra flecha, de nuevo.
Mi vida renovada.

He de usar mis dos manos,
Dominar arco y cuerda
Y lanzar una nueva
tirada a la diana.

Casi estoy ya dispuesta.
Como un lanzador zen
He meditado y siento
Que ha llegado la hora,
Que estoy en el momento
De lanzar otra flecha
Hacia lo que presiento.

Voy a tensar la cuerda
Y olvidarme del miedo.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Les filles du botaniste

Ayer fui al cine.
Fui a ver una peli del Lesgaycinemad.
Era una película de fotografía muy hermosa, ambientada en China, en la época actual.
Pero el tema era tremendo.
Dos mujeres jóvenes que tienen que fingir para vivir juntas...y morir juntas.
Todabía hay que casarse para poder tener una amante, porque si una de las dos no está casada, se ve muy mal.
Ellas eran la una para la otra. Y eso está bien visto si otra está casada. Entonces esa relación no parece mala.
Bueno, eso solo es el comienzo de la peli, pero es el argumento de muchas vidas. Y no solo en China.
La peli sigue por otros derroteros, pero la vida de muchas mujeres que conozco, sobre todo mayores de 45, es un calco de ese planteamiento.
Puede que mi circunstancia me haya hecho conocer varias mujeres en esa situación, pero también conozco otras que no lo están... Quiero decir, que, por ejemplo, me llamó mucho la atención escuchar a Empar Pineda decir que, durante el franquismo, el lesbianismo era tolerado porque era invisible. Le pregunté por qué y ella dijo que porque la amistad entre mujeres podía solapar el lesbianismo sin llamar la atención. Y también matarlo, añado yo. Y confundirlo. Yo deseaba una mujer en mi vida y perdí mucho tiempo cultivando amistades que solo querían eso: ser amistades.
No quiero decir que perdiera el tiempo por tener amistades, sino que no sabía cómo expresar la diferencia que yo deseaba.
En fin, como siempre me he liado.
Hasta otra.

martes, 4 de noviembre de 2008

Los hilos que me guían

Ha sido un día duro.
Tengo la sensación de no haber construído, sino haber patinado en muchas de las cosas que hice.
Y, entonces, ya de noche, entro en los blogs que leo.
Me siento ante el pc y abro ventanas a otros mundos.
Libero mi horizonte y miro lejos.
Entro a las vidas de algunas compañeras que no conozco a penas en la realidad ortodoxa, pero que son mi mundo en esta otra realidad tan dulce.
Leo sus comentarios e imagino escenas.
Leo sus líneas y creo mi otro mundo.
Tan real como el de las mañanas.
Tan real y tan mío; casi más mío aún.
Tan real y tan vuestro.
Los hilos que me guían por una existencia que no es menos real, porque la vivo a sabiendas.
Quiero leeros y, con el acto de teclear vuestros blogs, os tengo cerca.
Estais ahí, porque yo quiero veros.
No os imponeis a mí, sino que vuestros hilos me llevan a vosotras y yo os leo con deleite, como al entrar en un pisito oculto, donde me siento bien.
Un beso.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Deconstrucción

Actuamos
y pensamos los actos.
A veces ni siquiera
nos detenemos
en pensar lo que hacemos.

Pero es seguro que otros,
si se entretienen
en decodificar
lo que ellos ven,
lo que trasluce
de nuestra huella,
pensarán diferentes
explicaciones.
Diferentes,
lejanas intenciones,
bailarán en sus mentes.

No es posible saber,
anticipar,
lo que otros deconstruyen
a partir de los actos
que construímos.

Solo la explicación,
si nos la piden,
puede aislar el equívoco
en el limbo
de lo que nunca fue.

Continuamente deconstruyo
lo que otros hacen.
Y creo que comprendo
sus intenciones.
Solo con almas gemelas
no resbalo
y,aún así,
será mejor preguntarlo.