martes, 2 de septiembre de 2008

La templanza

Hay que ver lo que hace la necesidad.
Yo soy famosa por mi irreflexividad (como reza el título de mi blog). Famosa por ser un poco "alocada", que me lanzo enseguida al avismo de mis intuiciones y deseos.
Bueno, pues hoy me he quedado muda de mi propia actuación: mesurada, templada, sin atropellos...
Vamos, que cuando terminó el claustro ni me lo creía.
He defendido mis ideas sin atropellarme; es más: hablando con toda claridad y contundencia, pero sin prepotencia (que también es un vicio muy mío).
Ya digo: lo que hace la necesidad!!! (La necesidad de que no me echaran con un abucheo en mi primer claustro de jefa de estudios con intenciones de cambiar cosas).

8 comentarios:

Conso dijo...

Pa que veas, a eso se le llama madurez.

María dijo...

Menudo camino emprendes... Como yo lo he dejado y vuelvo "sin más", te recomiendo: mesura, palabras contundentes pero agradables, mucha mano izquierda, mucha voluntad de cambio y paciencia. Y que el equipo seáis como la trinidad: 3 ideas y una respuesta común. Confía en las otras dos personas.

Chencho dijo...

Ser jefe de estudios no es tarea fácil pero con las ganas y el espíritu que trasmites seguro que llegas a buen puerto. Suerte!!

Yopopolin dijo...

jefa de estudios, mmm... aprovecha el cargo para hacer cosas... seguro que lo haras genial! A veces nos damos cuenta de que tenemos cualidades hasta entonces desconocidas... y si la templanza es una de ellas, bienvenida sea... Aunque siempre esta bien, un punto de impulsividad...

bsss y suerte!!

P.D:"Avismo" duele a los ojos >> Abismo.

AAN dijo...

Di que sí, guapa! Seguro que haces cosas muy buenas para los chavales.

Ánimo!

dintel dijo...

Somos poliédricos.

Glora dijo...

Mucha suerte!
Creo que dos buenas cualidades de una jefa de estudios son la empatía y la asertividad... (perdona mi intromisión, es sólo por si te sirve de algo).
Besos

Mármara dijo...

No me quiero ni acordar de mi primer claustro como Jefa de Estudios, ni del segundo, ni del tercero... Desde aquí te lo digo, compañera, eres un hacha.