sábado, 27 de septiembre de 2008

Todo pasa

Todo pasa
¡Qué verdad verdadera!
Todo pasa.

El temblor en la voz,
el ansia en la mirada,
la insistencia en el gesto,
el dolor...
todo pasa.

El deseo se apaga
¡Que verdad verdadera!
Se diluye.

Se aplaca la agonía,
se atempera la urgencia,
se aquieta la pasión,
la furia...
se sosiega.

Como un rastrillo zen
el tiempo nos enrasa.
Como arena revuelta
por un mal aprendiz
estábamos,
hasta que el tiempo fué
y ordenó el remolino
y estamos
un poco
(un poco más)
en equilibrio.

Todo pasa.
¡Qué verdad verdadera!
Todo pasa.

sábado, 6 de septiembre de 2008

Deseo concedido

Pues que sí. Que, después de estarme 5 días con el culo pegado a la silla, por fin hoy creo que me cuadran los horarios.
Os prometo que ya no daré más la vara con estos temas.
Que ya estoy notando yo que me pongo pesadita.
Estaba hace unas horas reflexionando sobre ello (sobre lo de ponerme pesadidta con una cosa) y creo que, aunque en la vida real (versus la vida blogera, quiero decir), tanta reiteración es cansina, en estos medios me parece que no lo es tanto, por cuanto proporciona datos sobre la persona a la que leemos y eso nos gusta, porque, con ellos, podemos situarla mejor en nuestro universo.
Por lo menos a mí me pasa eso. Me gusta leer lo que contais sobre vuestras experiencias: así me hago una idea mejor de quiénes sois.

jueves, 4 de septiembre de 2008

Acojonada

Supongo que lo que me pasa a mí ahora es lo que les sucede a muchas más personas en mi situación, pero yo estoy acojonada.
Después de intentar contentar a todo el Claustro y callarle la boca a la Jefa de Estudios anterior, que estaba esperando que me estrellara a cada momento, con una propuesta atractiva para todos los ciclos, ahora, en mi casa (y aún con la inestimable ayuda de un generador de horarios informático) me temo que no soy capaz de cuadrar las promesas.
Llevo 2 días sin levantarme de la silla de 4 a 12 (de la noche) y no lo consigo.
Estoy empezando a tener sudores, porque como no pueda sacarlo adelante las carcajadas de quienes esparan que fracase se van a oír en Sebastopol.
Virgencita de Lourdes (yo que no creo en nada), que me cuadren los horarios, porfa!!!!
Que me venga la inspiración del Espíritu Santo!!! (Y si no es santo, da igual, pero que me cuadren, po dió).

martes, 2 de septiembre de 2008

La templanza

Hay que ver lo que hace la necesidad.
Yo soy famosa por mi irreflexividad (como reza el título de mi blog). Famosa por ser un poco "alocada", que me lanzo enseguida al avismo de mis intuiciones y deseos.
Bueno, pues hoy me he quedado muda de mi propia actuación: mesurada, templada, sin atropellos...
Vamos, que cuando terminó el claustro ni me lo creía.
He defendido mis ideas sin atropellarme; es más: hablando con toda claridad y contundencia, pero sin prepotencia (que también es un vicio muy mío).
Ya digo: lo que hace la necesidad!!! (La necesidad de que no me echaran con un abucheo en mi primer claustro de jefa de estudios con intenciones de cambiar cosas).