jueves, 17 de abril de 2008

Lo atrayente del avismo

Hay un placer morboso
en acercarse al borde del avismo.
Una atraación fatal,
aún sabiendo que te cerca el peligro.
Sabes que en un descuido
quizá te atrape;
que no estarás a salvo
sino alejándote.
Pero insistes y estás
a dos pasos del borde.
Avanzas solo un paso,
uno solo
y saboreas el triunfo
solo para saber
que otro paso estás dando
sin poderlo evitar
y que te está tragando
el avismo que, en vano,
has estado intentando
burlar.

El avismo es que llama
y no lo sé evitar.

5 comentarios:

LA DESGRACIÁ dijo...

El abismo nos ha tragado alguna q otra vez, pero ¿quién puede evitar no intentar ganarle por una vez la partida?

No me tomo a mal el comentario de mi madre, to lo contrario, es un placer q despierte pasiones,más que yo si cabe. Y lo peor es q no sabe ni por asomo lo diferente que es..

Un beso, me ha encantado leerte

Conso dijo...

Hay muchos abismos, todos de la misma especie. Es tentador creer que puedes zafarte de ellos, pero sabes que no es así. pordios (en minúsculas)...no dejes que éste te siga comiendo.

por cierto...a mi también me encanata la mami de la desgra.

dintel dijo...

Me atraen muchísimo todos los avismos. Pero mucho, ¿eh?

Merypipis dijo...

quien puede resistirse a caer en el abismo??

yo no...

la curiosidad por saber que se esconde al fondo hace que me asome siempre, eso sí...intento tener cuidado o al menos tardar en caerme....

Conso dijo...

ya sean avismos o abismos...acojonan de igual modo. mejor ponerse el arnés en previsión de caidas irremediables.