lunes, 14 de abril de 2008

La chica del metro (3)

Las estaciones se sucedieron y, poco a poco, el vagón se fue vaciando.

Yo seguía mirándola, ahora sin ningún reparo.

Ella, en algún momento, se había percatado de la persistencia de mi mirada y también me miraba ahora, con una media sonrisa en los labios y una caricia en los ojos.

En la penúltima estación miré por un momento los carteles que nombran las paradas siguientes. Fue un acto reflejo, pero muy oportuno. Me dí cuenta de que tenía que tomar una decisión respecto a mi cuerpo. Respecto a mi cuerpo, sí. Qué iba a hacer con él. Porque mi pensamiento había tomado su decisión sin consultarme e, incluso, se había adueñado de mis ojos, que no se apartaban de ella ni un seguno.

Igual, que ella me iba penetrando por la mirada, parecía que yo la penetraba por la boca, pues su sonrisa se ensanchaba por momentos, hasta que, llegando a la última estación, me sirigió una inclinación de cabeza, algo casi imperceptible y sutil.

El tren paró y las puertas se abrieron. Pero ninguna de las dos nos movimos de nuestros sitios.

Cerraron de nuevo las puertas y el convoy se dirigió al cambo de vías. Ningún revisor o conductor o guardia de seguridad vino a exigir que nos marchásemos. Cuando el tren apareció en el andén de enfrente, nosotras ya estábamos sentadas, una al lado de la otra, en la esquina del vagón.

Ahora las estaciones se sucedían a la inversa, mientras nosotras nos mirábamos con deleite, ajenas a lo que sucedía a nuestro alrededor.

Y llegó inexorablemente la estación del aeropuerto. Me levanté, le acaricié la mejilla y le puse en el regazo mi teléfono móvil. Ella me acarició la mano mientras se lo dejaba.

Me apresuré por los pasillos del metro y por los del aeropuerto, hasta llegar a la puerta por donde debía haber salido, hacía por lo menos 40 minutos, mi pareja.

Y allí estaba: sola, desconcertada, aburrida de mirar al gentío sin encontrarme.

Perdona - dije - El metro. Me pasé de estación. ¡Tengo un despiste! ¿Qué tal el...?

5 comentarios:

Mármara dijo...

Y pensar que luego ponemos verde a Bette Porter, por infiel...
Bromas aparte, buen giro final.

Merypipis dijo...

joder q sorpresita con la chica del metro....

la infidelidad es un tema de esos que podrian dejarnos hablando miles de horas sin llegar a nada serio...


por supuesto que tienes "veina", m dijiste?

un placer pasarme x aki, y un placer que te pases



besos

dintel dijo...

La realidad he desmontado la belleza creada.

LA DESGRACIÁ dijo...

Es bello lo prohibido, o es bello por ser prohibido?

Conso dijo...

por fin vuelves. Así me gusta, como te gusta ser.
Infidelidad? ¿qué es eso?