jueves, 24 de abril de 2008

El parque

Iba tan deprisa que pasó sin mirarla.

Era su primer día en aquel parque y ella no lavió.

Muchas cosas le rondaban la cabeza y no le dejaron que sus ojos repararan en la mujer que estaba sentada en un banco, leyendo un libro, a la luz dorada del atardecer.

Le gustó la luz, eso sí. La luz siempre le ensanchaba los pulmones. Le gustaba la luz.

El caso es que aquella primera tarde, en que Teresa estaba sentada, disfrutando de su lectura al aire libre rodeada de árboles, no se vieron. Tampoco Teresa vió a Marina. No estaba interesada en la gente, sino en el entorno.

Se había mudado a un barrio periférico de Madrid para salir de la calle en que había nacido, rodeada de asfalto, sin una esquina de parque hasta que se perdía la vista.

Decidió mudarse un día, como por sorpresa. Un día de otoño, al volver del trabajo. Había deseado salir a leer a la calle y se había bajado a la terraza de un bar que había a la vuelta de la esquina. Pero el olor a gasolina, a asfalto y al cigarro de la pareja que había en la mesa de al lado, le había hecho volverse a casa a los veinte minutos.

Entonces pensó: "¿Por qué no me mudo a un barrio de esos que tienen jardines?"

Vivía en la casa de sus padres desde que ellos murieron. Pero tenía un trabajo estable y ninguna atadura que le obligase a mantener ese domicilio.

Así que, desde el día siguiente, se dedicó a vsitar zonas residenciales por las tardes, después de comer. Trabajaba con jornada intensiva y a las cuatro y media o las cinco ya tenía tiempo para sí misma.

No le costó mucho tiempo decidirse. Aquel barrio era como una pequeña ciudad. Tenía de todo y hasta metro. Compró un apartamento con un salón grande y una habitación mediana. El dormitorio daba a la calle, pero,en cambio, el ventanal del salón daba a uno de los dos parques que rodeaban el edificio.Le gustó la vista de los árboles y se decidió. Tenía el dinero para un primer pago fuerte y, alquilando el piso de sus padres, haría frente a una hipoteca.

4 comentarios:

Mármara dijo...

No sé si podría vivir en un sitio desde el que no divisara algo verde, en el que el sol no entrara por las ventanas.

dintel dijo...

Envido a aquellas personas que pueden mudarse.

Conso dijo...

jooo, "hipoteca", casi me corta el relato....

Merypipis dijo...

cambio de aires...

...aires verdes de libertad...

que envidia