domingo, 30 de noviembre de 2008

No sé

No sé hacerlo.
Quizá muchos de mis problemas cesaran si supiera renunciar a tánto como quiero abarcar, ya lo he dicho antes.
Pero es que no sé.
  • Lo pienso y lo repienso y me digo: Si dejo la facultad, me pierdo la vertiente de renovación del conocimiento, que siempre ha sido una constante en mi vida.
  • Si renuncio a la Jefatura de Estudios, doy crédito a los que piensan que yo "mucho ruido y pocas nueces" y, además, con ello renuncio a poder promover en la práctica un modelo de escuela que es el que siempre he practicado, medio en la clandestinidad.
  • Si renuncio a mi vertiente les, renuncio a la esencia de mi vida, escondida, negada, no desarrollada, pero siempre deseada.

En fin, que no sé renunciar.

No renunciaré, pues, de momento.

A ver si consigo no morir en el intento (morir metafóricamente hablando, no creais que la cosa irá a más que eso.) (O morir en la ilusión, que sería muy terrible, pero posible, me temo.)

jueves, 27 de noviembre de 2008

Renuncia

No sé a qué, pero he de renunciar a algo.
No puedo con las coplas.
Estoy siempre atajando y no sé a qué.
Voy tarde a todo.
A todo.
Cuando reflexiono, veo que muchas cosas me van bien, pero a cada instante en el que me paro, jadeante, constato que no he llegado a tiempo a multitud de puntos, a infinitas pequeñas metas.
Consigo llegar a algo y me dejo trescientas cosas en el camino.
Estoy verdaderamente sobrepasada.
No sé a qué, pero tengo que renunciar a varias partes de mi vida.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Sin experiencia

A pesar de los años
Ya vividos,
La vida que me espera
Me encuentra en dique seco.

La experiencia no existe.
O sí, pero es antigua.
Hace ya muchos años,
Siglos,
Eones

Que viví la otra parte
De mi vida.

Cada día
Me enfrento a un nuevo océano
De aguas turbulentas
Y no sirve de nada
La experiencia.
O sí: la tengo en mí
Pero no cuenta.

Hace falta la audacia
De bañarse de nuevo
En la tormenta
Y apaciguar alrededor
Las aguas,
Acariciando olas gigantescas
Del mar que te rodea
A cada nuevo instante,
Para ver si pacientan.

domingo, 16 de noviembre de 2008

Un mar de dudas

No sé si asustarme o maravillarme.
El resto de mi existencia se extiende ante mí como un mar incontrolable, inmenso, desconocido.
No sé sí extasiarme ante su inmensidad, que me ofrece mextraordinarias posibilidades, lugar para todo, escondite y morada, o temer su imprevisible fuerza, las mareas poderosas que pueden arrojarme con fuerza a la orilla.
Aún no he decidido qué disfraz escoger: si el carro de Neptuno o la barca de Caronte.
Creo que, por mi bien, voy a hacerme un tridente de determinación y a domar esa extensa porción desconocida que es mi vida futura.

lunes, 10 de noviembre de 2008

La flecha

He de tensar el arco,
Hacer fuerza de nuevo
Y preparar la cuerda.

La flecha de mi vida
Espera ser lanzada.

Otra flecha, de nuevo.
Mi vida renovada.

He de usar mis dos manos,
Dominar arco y cuerda
Y lanzar una nueva
tirada a la diana.

Casi estoy ya dispuesta.
Como un lanzador zen
He meditado y siento
Que ha llegado la hora,
Que estoy en el momento
De lanzar otra flecha
Hacia lo que presiento.

Voy a tensar la cuerda
Y olvidarme del miedo.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Les filles du botaniste

Ayer fui al cine.
Fui a ver una peli del Lesgaycinemad.
Era una película de fotografía muy hermosa, ambientada en China, en la época actual.
Pero el tema era tremendo.
Dos mujeres jóvenes que tienen que fingir para vivir juntas...y morir juntas.
Todabía hay que casarse para poder tener una amante, porque si una de las dos no está casada, se ve muy mal.
Ellas eran la una para la otra. Y eso está bien visto si otra está casada. Entonces esa relación no parece mala.
Bueno, eso solo es el comienzo de la peli, pero es el argumento de muchas vidas. Y no solo en China.
La peli sigue por otros derroteros, pero la vida de muchas mujeres que conozco, sobre todo mayores de 45, es un calco de ese planteamiento.
Puede que mi circunstancia me haya hecho conocer varias mujeres en esa situación, pero también conozco otras que no lo están... Quiero decir, que, por ejemplo, me llamó mucho la atención escuchar a Empar Pineda decir que, durante el franquismo, el lesbianismo era tolerado porque era invisible. Le pregunté por qué y ella dijo que porque la amistad entre mujeres podía solapar el lesbianismo sin llamar la atención. Y también matarlo, añado yo. Y confundirlo. Yo deseaba una mujer en mi vida y perdí mucho tiempo cultivando amistades que solo querían eso: ser amistades.
No quiero decir que perdiera el tiempo por tener amistades, sino que no sabía cómo expresar la diferencia que yo deseaba.
En fin, como siempre me he liado.
Hasta otra.

martes, 4 de noviembre de 2008

Los hilos que me guían

Ha sido un día duro.
Tengo la sensación de no haber construído, sino haber patinado en muchas de las cosas que hice.
Y, entonces, ya de noche, entro en los blogs que leo.
Me siento ante el pc y abro ventanas a otros mundos.
Libero mi horizonte y miro lejos.
Entro a las vidas de algunas compañeras que no conozco a penas en la realidad ortodoxa, pero que son mi mundo en esta otra realidad tan dulce.
Leo sus comentarios e imagino escenas.
Leo sus líneas y creo mi otro mundo.
Tan real como el de las mañanas.
Tan real y tan mío; casi más mío aún.
Tan real y tan vuestro.
Los hilos que me guían por una existencia que no es menos real, porque la vivo a sabiendas.
Quiero leeros y, con el acto de teclear vuestros blogs, os tengo cerca.
Estais ahí, porque yo quiero veros.
No os imponeis a mí, sino que vuestros hilos me llevan a vosotras y yo os leo con deleite, como al entrar en un pisito oculto, donde me siento bien.
Un beso.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Deconstrucción

Actuamos
y pensamos los actos.
A veces ni siquiera
nos detenemos
en pensar lo que hacemos.

Pero es seguro que otros,
si se entretienen
en decodificar
lo que ellos ven,
lo que trasluce
de nuestra huella,
pensarán diferentes
explicaciones.
Diferentes,
lejanas intenciones,
bailarán en sus mentes.

No es posible saber,
anticipar,
lo que otros deconstruyen
a partir de los actos
que construímos.

Solo la explicación,
si nos la piden,
puede aislar el equívoco
en el limbo
de lo que nunca fue.

Continuamente deconstruyo
lo que otros hacen.
Y creo que comprendo
sus intenciones.
Solo con almas gemelas
no resbalo
y,aún así,
será mejor preguntarlo.

viernes, 31 de octubre de 2008

El charco

Andaba, corría casi, por la acera.
Llovía a mares y mi paraguas era pequeño. Es de esos que llevas en el bolso en invierno, por si acaso.
Al cruzar una calle con precipitación pasé por encima de un charco y vi mi reflejo, fugaz, parcial, pero nítido.
Muchas veces, cuando me pienso, me veo como ese reflejo del charco.
Me observo con todo detalle, me comprendo, pero soy parcial. No completo el cuadro. Y, por tanto, lo que me digo a mí misma no puede ser tomado como una explicación completa: no debe.
Tengo que ser consciente de que mis miradas a mi interior, a menudo son miradas de charco.
Si quiero comentarme a mí misma he de buscar mi reflejo en el charco más grande que encuentre, para verme en mi totalidad (si es que eso es posible).
Creo que tendrá que llover mucho para eso.

viernes, 24 de octubre de 2008

Páginas dispersas

Escribo poco. Últimamente escribo poco.
Estoy en el remolino de una vorágine que no domino bien y ni siquiera sé salir de ella, o mirarla desde fuera.
Pero tengo la sensación de que, después de estas experiencias por las que paso este curso escolar, voy a ser más productiva (para mí misma, me refiero).
De momento solo acierto a hilar páginas dispersas, pero me satisfacen esos retazos de satisfacción.
Sois un colectivo que me anima, con solo vuestra existencia.
Muchas gracias.

viernes, 10 de octubre de 2008

PRIMAVERA EN EL OTOÑO

¡Vuelve
verdor voraz
y lujurioso!

¡Eclosiona de nuevo
entre mis ramas!

Llena de tiernos brotes
de verde amarillento
mis escamas.

Horada mi reseca
corteza de árbol viejo
y, a riesgo de la herida,
saca las yemas dulces,
sangrandome de savia
que dé vida.

jueves, 2 de octubre de 2008

El comienzo de lo interminable

Hoy he ido a hablar con la profe que me dirigirá la investigación y posterior tesis del doctorado.
Ya tengo título y guión para ella (para la tesis, digo).
Como es una tesis sobre internet, me ha dicho que se compromete conmigo si yo me comprometo con ella a hacerla, después de leido el trabjo de investigación (que dura un año), en otros 10 meses más, más o menos. Casi me caigo de culo cuando la he oído decir eso. ¡Menos mal que estaba sentada!
Si lo miro por el lado bueno, la tesis me va a durar un suspiro (si es que soy capaz de sacarla adelante). Aunque yo, hoy, solo le he visto el lado pavoroso. Menos mal que el tema me gusta.
Lo mejor de todo es que la profe no ha querido meterse en el contenido. Parece que me dejará hacerla a mi gusto. Eso es muy aconsejable, porque si no, yo soy capaz de dejarlo colgado. Quiero hacer mi tesis, la que yo quiero, no la que quiera otra persona que yo le haga. En eso he tenido suerte y parece que he elegido bien.
Bueno, pues ya os contaré si el pluriempleo que me he buscado me deja.

sábado, 27 de septiembre de 2008

Todo pasa

Todo pasa
¡Qué verdad verdadera!
Todo pasa.

El temblor en la voz,
el ansia en la mirada,
la insistencia en el gesto,
el dolor...
todo pasa.

El deseo se apaga
¡Que verdad verdadera!
Se diluye.

Se aplaca la agonía,
se atempera la urgencia,
se aquieta la pasión,
la furia...
se sosiega.

Como un rastrillo zen
el tiempo nos enrasa.
Como arena revuelta
por un mal aprendiz
estábamos,
hasta que el tiempo fué
y ordenó el remolino
y estamos
un poco
(un poco más)
en equilibrio.

Todo pasa.
¡Qué verdad verdadera!
Todo pasa.

sábado, 6 de septiembre de 2008

Deseo concedido

Pues que sí. Que, después de estarme 5 días con el culo pegado a la silla, por fin hoy creo que me cuadran los horarios.
Os prometo que ya no daré más la vara con estos temas.
Que ya estoy notando yo que me pongo pesadita.
Estaba hace unas horas reflexionando sobre ello (sobre lo de ponerme pesadidta con una cosa) y creo que, aunque en la vida real (versus la vida blogera, quiero decir), tanta reiteración es cansina, en estos medios me parece que no lo es tanto, por cuanto proporciona datos sobre la persona a la que leemos y eso nos gusta, porque, con ellos, podemos situarla mejor en nuestro universo.
Por lo menos a mí me pasa eso. Me gusta leer lo que contais sobre vuestras experiencias: así me hago una idea mejor de quiénes sois.

jueves, 4 de septiembre de 2008

Acojonada

Supongo que lo que me pasa a mí ahora es lo que les sucede a muchas más personas en mi situación, pero yo estoy acojonada.
Después de intentar contentar a todo el Claustro y callarle la boca a la Jefa de Estudios anterior, que estaba esperando que me estrellara a cada momento, con una propuesta atractiva para todos los ciclos, ahora, en mi casa (y aún con la inestimable ayuda de un generador de horarios informático) me temo que no soy capaz de cuadrar las promesas.
Llevo 2 días sin levantarme de la silla de 4 a 12 (de la noche) y no lo consigo.
Estoy empezando a tener sudores, porque como no pueda sacarlo adelante las carcajadas de quienes esparan que fracase se van a oír en Sebastopol.
Virgencita de Lourdes (yo que no creo en nada), que me cuadren los horarios, porfa!!!!
Que me venga la inspiración del Espíritu Santo!!! (Y si no es santo, da igual, pero que me cuadren, po dió).

martes, 2 de septiembre de 2008

La templanza

Hay que ver lo que hace la necesidad.
Yo soy famosa por mi irreflexividad (como reza el título de mi blog). Famosa por ser un poco "alocada", que me lanzo enseguida al avismo de mis intuiciones y deseos.
Bueno, pues hoy me he quedado muda de mi propia actuación: mesurada, templada, sin atropellos...
Vamos, que cuando terminó el claustro ni me lo creía.
He defendido mis ideas sin atropellarme; es más: hablando con toda claridad y contundencia, pero sin prepotencia (que también es un vicio muy mío).
Ya digo: lo que hace la necesidad!!! (La necesidad de que no me echaran con un abucheo en mi primer claustro de jefa de estudios con intenciones de cambiar cosas).

sábado, 16 de agosto de 2008

La comunicación

Estoy con la cabeza llena de implicaturas, referentes, contextualización, deíxis relevancia y otras lindezas provenientes del campo de la Pragmática, que es la asignatura con la que intento lidiar en estos momentos.
Y, mientras escribía hace un momento, me he puesto a pensar en lo que comunicamos en nuestros blogs.
Nosotras no compartimos un contexto: lo creamos.
Cada uno de uestros comentarios recrea el contexto de la entrada a la que se dirigen. Deconstruyen el texto que escribió su autora y lo construyen de nuevo en un contexto distinto cada vez (el de cada una en particular, en referencia al texto que replican).
Si no me he puesto muy prepotente, queiro decir que nuestro empeño en comunicarnos es extraordinario, pues podemos prescindir (y normalmente prescindimos) de ese contexto que la Pragmática presume tan importante que muchos de los discursos afirma que no pueden ser interpretados sin él.
Claro que algunas, con suerte y mucho ánimo, se procuran ese contexto real tan preciado. Y si no que les pregunten a Mármara, Ohne, etc..., en ese encuentro del que nos regalaron la foto de sus piés reunidos.
AH, se me olvidaba! Ya tengo 4 de las 7 notas que necesito tener: un notable y tres sobresalientes. Mecachis!!!

miércoles, 6 de agosto de 2008

EUREKA!!!

Sí, sí, euerka.
Por fin he terminado una de las asignaturas que dejé para septiembre.
No sé si lo he contado aquí, pero este curso pasado se me emperejiló emprender un doctorado.
Y, claro, lo primero es aprobar los 7 cursos del idem.
Y yo, como soy así de burra (nadie me había explicado nada al respecto, claro que tampoco había preguntado), pues me matriculé de las 7 a la vez y trabajando.
En fin, que conseguí presentar 4 en junio (que me han dicho que tengo aprobadas, pero no sé con qué nota) y pensaba presentar las otras 3 en septiembre.
Pero la cosa ha resultado más difícil de lo que pensaba.
Bueno, el caso es que una de las asignaturas es "Las Tic en la enseñanza de idiomas" y a mí se me antojó programar una UD que durase 2 semanas. En ella he querido integrar todas las herramientas TIC que conocía y muchas que no conocía y que me he puesto a estudiar cómo funcionaban. Y, claro, como hay miles y yo soy una perfeccionista... no le veía el final.
Así que hace 3 días me dije: "Marigel, ¡se acabó de añadir cosas!, no más perfecciones (o inperfecciones, según como se mire)".
Y, con mucho esfuerzo por mantener las manos quietecitas en hipervínculos que ya había decidido no necesitar, hace una hora escasa he dado por terminada mi acción.
Lo mejor que se me ha ocurrido es contároslo aquí.

domingo, 3 de agosto de 2008

Regreso

Yo regreso al blog y parece que a mí han regresado un montón de placeres primarios, sencillos, pero que me hacen sentir viva.
Esta tarde estaba bebiendo un vaso de agua, con tanto placer, que pensaba que lo recordaría años después, cuando beber agua sea un lujo. Pensaba que, si no cuidamos el medio ambiente, ese placer de beber agua hasta saciarse podría perderse.
Parece una tontería pero, en estos días en los que disfruto de la brisa de la mañana, de beber agua hasta saciarme o de mirar las decenas de tonos de verde que me ofrecen los tres parques que tengo alrededor de mi casa, la posibilidad de perder esos placeres se me ha clavado como una aguja en el cerebro.
Me pongo manos a la obra para degradar lo menos posible el medio ambiente en el que vivo.
Será porque estoy de vacaciones y el no trabajar da para mucho.

martes, 22 de julio de 2008

Compás de espera

Estoy en un impás.
No me encuentro, aunque me busco.
Pero todo llega y debe ser que el calor relentiza toda acción.
Además me pica todo.
En fin, que siento no deciros cosas más interesantes, pero esto es lo que hay, de momento.

martes, 15 de julio de 2008

VUELTA

A la gente en general y a las que me leeis en particular, que yo haya vuelto de vacaciones le/os importará un pito.
Pero esta es mi página y a mí sí que me importa.
Se han acabado mis plácidas vacaciones al borde del mar.
Me siento bien.
Me siento renovada y con muchas ganas de vivir.
Ya os seguiré contando, que aún no he caído del guindo.
Muy buenas a todas.

lunes, 30 de junio de 2008

VACACIONES

Ya imagino que os importa un comino que me vaya de vacaciones y no pueda actualizar el blog.
Pero, por si acaso alguna me visita y se irrita de encontrar muchos días seguidos la misma entrada y el blog sin actualizar (cosa que a mí me pasa muchas veces cuando me apetece leeros y vosotras estais ocupadas en otras cosas), os informo de que me voy 15 días de vacaciones.
Os leeré quizá en algún cíber, y puede que me dé por actualizar alguna vez, pero no es seguro: si ligo, desde luego que no, jajaja.
Un beso a todas, que me haceis mucha compañía sin que os deis cuenta.

viernes, 27 de junio de 2008

COMPLICES

Las miradas cómplices son escasas.
Conservémoslas todas.

miércoles, 25 de junio de 2008

Aquí estoy

En el aire me tienes
para mirarme
y mi voz se te ofrece
para escucharme.

Cuando quieras me tomas
y, mientras tanto,
yo viviré feliz
pero no esperando.

martes, 24 de junio de 2008

La alegría de vivir

Ayer por la noche la tormenta caía sobre Madrid y sus goterones me mojaban sin compasión.
Y yo, feliz dela vida, corría gritando de felicidad por el parque.
Me sentía pletórica, viva, vibrante.
Y me puse pingando.

jueves, 19 de junio de 2008

MEME

¡Qué ilusóme hace estode hacer un meme.

Muchas gracias a conso por proponérmelo.

Seguro que cuando haga cientos ya me aburriré,pero ahorame hace ilu.



Cuatro trabajos que he tenido:


  1. Niñera

  2. Monitora devacaciones n Francia

  3. Maestra(en muchas modalidades)

  4. Traductora

Cuatro películas que puedo ver una y otra vez:


  1. La vidade Bryan

  2. Mary Poppins

  3. Sonrisas y lágrimas

  4. Cualquiera de la Guarra de las Galaxias

Cuatrolugaresdonde he vivido:

  1. Madrid
  2. Los Navalmorales (Toledo)
  3. Batipomme (Sur de Francia)
  4. EEUU (en una carabana durante 4 meses)

Cuatro programas de tv queme gusta ver:

  1. Documentales
  2. Muchas cosasde la cadena ARTE (sobre todo óperas)
  3. Huesos
  4. CSI

Cuatrolugares alos que heido devacaciones: (aquí sí que me cuesta elegir1)

  1. Madeira
  2. Tailandia
  3. Francia (he ido 16 veces)
  4. Los Molinos

Cuatro demis comidas preferidas:

  1. Huevos fritos (sin acompañamiento, solo pan)
  2. Caldereta de langosta
  3. Pollo al curry
  4. Cocido

Cuatro sitios web que visito adiario: (no visito la web todos los días,pero éstos son los que leo más asiduamente):

  1. Mis correos personales
  2. El correo institucional de mi colegio
  3. Los blogs de mi preferencia (ya va siendo una lista muy larga y, a veces, la divido en dos días)
  4. Páginas para estudiar

Cuatro lugares dondequisiera estar ahora:

  1. Dondeestoy: delante del ordenador
  2. En una playa (sin mucha gente)
  3. En el parque de mi barrio (con la temperatura de hoy)
  4. En cualquier sitio con una mujer a la que quiera

Cuatro trabajos que te gustaría tener:

  1. El que tengo (maestra)
  2. Actriz de teatro
  3. Cuentacuentos
  4. Pinchamonas (léase animadora de saraos, acoLista numeradampañante de visitas oficiales, organizadora de eventos,etc...)

Cuatro famosos que he conocido:

  1. Almodobar
  2. Nacho Duato
  3. Esperancita Aguirre (a mi pesar!)
  4. Sabater (a éste últimole tengo por profesor y amigo

Cuatro electrodomésticos que tenga, fuera de lo común:

  1. Una plastificadora (aunque debe ser algo común, porque ya la he visto escrita en otra respuesta)
  2. Un soplete decocina (mi prima, que me regala unas coas...)
  3. Ya no seme ocurre nada más...no me atrae mucho el mantenimiento dela casa,la verdad
  4. Pues eso: que creo que ningunomás es original

Cuatro posibles primeras impresiones que causo:

  1. Alocada
  2. Despistada
  3. Dinámica
  4. Prepotente

Cuatro copas favoritas:

  1. Piña colada
  2. Bermut
  3. Caña (de mahou 5 estrellas)
  4. Agua Solán de Cabras

Cuatro olores favoritos: (tengo muy poco olfato..qué le vamos a hacer!)

  1. Una higuera
  2. El parque después de la lluvia
  3. El jazmín
  4. El chocolate

Cuatro cosas que me encanta hacer y que no tienen que ver con mi carrera:

  1. Leer
  2. Jugar a la DS
  3. Jugar a juegosde mesa (o de no mesa)
  4. Hablar con mis amigas

Cuatro cosas para las que soy negada: (no tengo ni idea, jajaja)

  1. Ser elegante
  2. Ser diplomática (sin que se me note)
  3. Jugar al tenis
  4. Bailar pasodobles (y mira que me gusta bailer, eh?)

Cuatro cosas que colecciono:

  1. Barajas de cartas
  2. Cromos (me encanta ir a cambiarlos al rastro)
  3. Gogos (o cualquier chuminada que se venda en los kioscos y sirva para jugar)
  4. Los libros y los discos no los cuento como colección, sino como invasión en mi vida

Cuatro canciones favoritas:

  1. Todas las canciones populares del folclore español, francés, italiano, inglés e irlandés
  2. Casi todas las árias, duos y coros de ópera
  3. La canción napolitana
  4. Muchasdecantautores variados (pero, sobre todo, Brassens)

Cuatro libros favoritos:

Eso sí que no lo puedo decir, porque, para decidirme a elegir 4, me hacen falta 4 años: meapasiona la lectura (de todos los géneros)

Cuatro invitaciones para este cuestionario:

yopopolin

merypipis

tessa

aan

domingo, 15 de junio de 2008

Prado

No me siento huerto,
que me siento prado.
Para que me pazca
a quien le de agrado.

Pero tengo frutos
sin tener semillas,
árbol
o sembrado.

miércoles, 11 de junio de 2008

Óxido

Tengo el ancla oxidada
por haberla dejado
demasiado tiempo
enterrada en tu vida.

sábado, 7 de junio de 2008

SIN

Que brille la luna.
Que sople la brisa.
Que suenen las hojas.

Y yo sin sonrisa...

Que el verde me abrace.
Que el sueño me venza.
Que avance la noche.

Y yo sin paciencia...

Que no me acompañe
la mano querida.
O que me acompañe
pero no me ría,
porque no es mi amante,
sino que es mi amiga.

Y yo sin tenerte...
Y yo tan deprisa...

domingo, 1 de junio de 2008

Nueva raya

Ya está.
Ya tengo una raya nueva en la mano, aunque sea una prolongación de otra mía.
El cirujano me ha dicho que ha tenido cuidado de no cambiarme mucho las rayas, para que la gitana no se despiste cuando me lea el futuro.
Me parece que la raya que me ha alargado es la de la vida.
Así que, encantada estoy.
Me duele un poco, pero no mucho.
Besoa a todas.

sábado, 24 de mayo de 2008

El goce y el disfrute

Me apetece disfrutar de mi existencia.
No quiero que mi mente calenturienta me incite a goces pasajeros, a goces aplazados, a goces que se acumulan haciendo cola para entrar en el tiempo que no tengo.
Voy a ver si paro un poquito y disfruto de lo que tengo, de la luz del día, de la cara de las personas que amo, de las clases que doy, de las amigas que me quieren....en fin: que voy a ver si paro un poco y me bajo de la noria en la que me han subido mis deseos desbocados.
(Que conste que a las palabras goce y disfrute no les aplico ningún grado diferente de valor. Las he usado así simplemente para diferenciar algo que solo está peleándose en mi mente, pero las dos me gustan por igual.)

martes, 20 de mayo de 2008

Las rayas de la mano

Las rayas de mis manos solían ser una de mis señas de identidad.
Una a miga un poco supersticiosa me dice que, cuando las lee, puede averiguar o recordar sucesos de mi vida. Yo no me creo nada, pero les tengo cariño: son mis rayas.
Pero, me temo que, desde el próximo 31 de mayo, voy a tener un nuevo mapa en mi mano izquierda. Me tienen que operar, por segunda vez.
Yo quería retrasarlo hasta octubre, para no trastornar el fin de curso, pero parece que el médico no quiere: dice que ya tiene comprometido el quirófano.
Así que, desde mañana, corre que te pillo a preparar el preoperatorio y todo eso.
Un beso, niñas, que ya, con escribirlo aquí, parece que me lo he tragado.

sábado, 17 de mayo de 2008

Vientos de cambio

Vientos de cambio me rondan.
Vientos de cambio.
No sé si los deseo
Y están llegando.
Lo que fue se termina
Se va escapando,
Se escurre entre mis dedos:
Quiero atraparlo.
Aunque sé que es pasado
Que ha terminado.
Sopla un viento de cambio
Que me desnuda
Y deja mi piel lista
Para otra muda.

miércoles, 14 de mayo de 2008

Un paso más

Otro tiempo
otra escena
otro paso adelante
que no me acerca.

Y, sin embargo,
el sitio no es el mismo.
La experiencia no es nueva,
Pero el sitio es distinto.

Un poco más domada
la llegua desbocada
del pensamiento.

Un poco más pulida
la piedra irregular
al tacto de los días.

Un poco más arriba
la comisura
de la sonrisa.

Un poco más sencillo
mirar lo que sucede.
Un poco más sencillo.

Un poco más sereno
el disfrute del tiempo
aunque aún no me acerco
a poder disfrutar
de la tranquilidad
de la gente que quiero.

viernes, 2 de mayo de 2008

El parque II

De modo que ese día estaba sentada en un banco, leyendo un libro. Pero Marina no la vio. Iba deprisa, pensando en sus cosas.

Había tenido un día pésimo. Todas las cosas que había hecho eran para antesdeayer, así que, aunque había currado de lo lindo, no le había lucido nada. Y, para colmo, había tenidoun mal encuentro con la secretaria de una colega, que no la tragaba. Bueno, que no se tragaban mutuamente. Y es que esa chica tenía una desfachatez! Tendría por lo menos diez años menos que ella, pero, como estaba casada y tenía un niño, creía que tenía bula para faltar al trabajo o dejarlo desatendido cuando le viniera en gana. ¡En fin!, que la había tenido con ella por no haber avisado a su colega para una reunión, que ahora, por su culpa, tenía que aplazarse. Y eso le descolocaba toda lagenda...¡Uf! qué harta estaba de la ineficacia, diosss!

Pues eso: que había tenido un día de mucho trabajo, pero poco satisfactorio y, de camino a casa, atravesando el parque, no veía nada ni a nadie. Pensaba en sus cosas y no vio a Teresa.

Unos días atrás había considerado la posibilidad de cambiar de residencia.
El barrio en que vivía era cómodo y los parques que le rodeaban le hacían muy agradable los días de fiesta, pero estaba un poco muy lleno de gente, cuando volvía del trabajo.
Ella necesitaba un lugar más silencioso, más reservado.
Había pensado en mudarse a un chalet de La Moraleja. De la parte nueva que estaba muy bien comunicada, porque se salía a la autopista enseguida y se ponía una en Madrid en un pis-pas. O eso decían los anuncios de chalés. También tendría jardín, pero sería suyo propio y no tendría que aguantar los grititos de los niños mientras jugaban. Y la luz, esa luz que se filtraba entre los árboles y que tanto la satisfacía, estaría también en su jardín.

Pero ese día en que volvía del trabajo ensimismada, no pensaba en chalés ni nada de eso. Simplemente pasaba por el parque, disfrutando de la luz y el verdor.

Y no la vio.

jueves, 24 de abril de 2008

El parque

Iba tan deprisa que pasó sin mirarla.

Era su primer día en aquel parque y ella no lavió.

Muchas cosas le rondaban la cabeza y no le dejaron que sus ojos repararan en la mujer que estaba sentada en un banco, leyendo un libro, a la luz dorada del atardecer.

Le gustó la luz, eso sí. La luz siempre le ensanchaba los pulmones. Le gustaba la luz.

El caso es que aquella primera tarde, en que Teresa estaba sentada, disfrutando de su lectura al aire libre rodeada de árboles, no se vieron. Tampoco Teresa vió a Marina. No estaba interesada en la gente, sino en el entorno.

Se había mudado a un barrio periférico de Madrid para salir de la calle en que había nacido, rodeada de asfalto, sin una esquina de parque hasta que se perdía la vista.

Decidió mudarse un día, como por sorpresa. Un día de otoño, al volver del trabajo. Había deseado salir a leer a la calle y se había bajado a la terraza de un bar que había a la vuelta de la esquina. Pero el olor a gasolina, a asfalto y al cigarro de la pareja que había en la mesa de al lado, le había hecho volverse a casa a los veinte minutos.

Entonces pensó: "¿Por qué no me mudo a un barrio de esos que tienen jardines?"

Vivía en la casa de sus padres desde que ellos murieron. Pero tenía un trabajo estable y ninguna atadura que le obligase a mantener ese domicilio.

Así que, desde el día siguiente, se dedicó a vsitar zonas residenciales por las tardes, después de comer. Trabajaba con jornada intensiva y a las cuatro y media o las cinco ya tenía tiempo para sí misma.

No le costó mucho tiempo decidirse. Aquel barrio era como una pequeña ciudad. Tenía de todo y hasta metro. Compró un apartamento con un salón grande y una habitación mediana. El dormitorio daba a la calle, pero,en cambio, el ventanal del salón daba a uno de los dos parques que rodeaban el edificio.Le gustó la vista de los árboles y se decidió. Tenía el dinero para un primer pago fuerte y, alquilando el piso de sus padres, haría frente a una hipoteca.

jueves, 17 de abril de 2008

Lo atrayente del avismo

Hay un placer morboso
en acercarse al borde del avismo.
Una atraación fatal,
aún sabiendo que te cerca el peligro.
Sabes que en un descuido
quizá te atrape;
que no estarás a salvo
sino alejándote.
Pero insistes y estás
a dos pasos del borde.
Avanzas solo un paso,
uno solo
y saboreas el triunfo
solo para saber
que otro paso estás dando
sin poderlo evitar
y que te está tragando
el avismo que, en vano,
has estado intentando
burlar.

El avismo es que llama
y no lo sé evitar.

lunes, 14 de abril de 2008

La chica del metro (3)

Las estaciones se sucedieron y, poco a poco, el vagón se fue vaciando.

Yo seguía mirándola, ahora sin ningún reparo.

Ella, en algún momento, se había percatado de la persistencia de mi mirada y también me miraba ahora, con una media sonrisa en los labios y una caricia en los ojos.

En la penúltima estación miré por un momento los carteles que nombran las paradas siguientes. Fue un acto reflejo, pero muy oportuno. Me dí cuenta de que tenía que tomar una decisión respecto a mi cuerpo. Respecto a mi cuerpo, sí. Qué iba a hacer con él. Porque mi pensamiento había tomado su decisión sin consultarme e, incluso, se había adueñado de mis ojos, que no se apartaban de ella ni un seguno.

Igual, que ella me iba penetrando por la mirada, parecía que yo la penetraba por la boca, pues su sonrisa se ensanchaba por momentos, hasta que, llegando a la última estación, me sirigió una inclinación de cabeza, algo casi imperceptible y sutil.

El tren paró y las puertas se abrieron. Pero ninguna de las dos nos movimos de nuestros sitios.

Cerraron de nuevo las puertas y el convoy se dirigió al cambo de vías. Ningún revisor o conductor o guardia de seguridad vino a exigir que nos marchásemos. Cuando el tren apareció en el andén de enfrente, nosotras ya estábamos sentadas, una al lado de la otra, en la esquina del vagón.

Ahora las estaciones se sucedían a la inversa, mientras nosotras nos mirábamos con deleite, ajenas a lo que sucedía a nuestro alrededor.

Y llegó inexorablemente la estación del aeropuerto. Me levanté, le acaricié la mejilla y le puse en el regazo mi teléfono móvil. Ella me acarició la mano mientras se lo dejaba.

Me apresuré por los pasillos del metro y por los del aeropuerto, hasta llegar a la puerta por donde debía haber salido, hacía por lo menos 40 minutos, mi pareja.

Y allí estaba: sola, desconcertada, aburrida de mirar al gentío sin encontrarme.

Perdona - dije - El metro. Me pasé de estación. ¡Tengo un despiste! ¿Qué tal el...?

sábado, 12 de abril de 2008

La chica del metro (2)

Su pelo castaño le caía sobre los hombros en una melena lacia, pero con personalidad. Sus ojos marrones y cotidianos, miraban por encimade todo y se perdían en la negrura del túnel.

Estaba sola, en medio de toda la gente. No nos veía, ni nos sentía, ni nos necesitaba.

Llegamos a una estación y las luces del andén me distrajeron unos momentos. Entró y salió gente, pero nadie se había interpuesto entre ella y mi mirada cuando volví a recalar en su gabardina.

Pasaron las estaciones en un suspiro, mientras miré sus zapatos negros, sus pendientes de bola, su sortija de oro en el anular de la mano derecha, a la que daba vueltas con el índice de la misma mano, sus labios en una media sonrisa y lo puños del gersey blanco que asomaban bajo la gabardina, a pesar de que estaban vueltos.

El aeropuerto llegó antesde que estuviera preparada para abandonar el vagón y salir en busca de mi pareja, que volvía de una semana de trabajo en Bruselas.

Así que, cuando las puertas se abrieron en mi estación de destino, yo permanecí sentada, sin mirar hacia el andén que debía recoger mis pasos, mirando a la chica apoyada en las puertas del fondo.

miércoles, 9 de abril de 2008

La chica del metro.

Iba de pie, apoyada en una de las puertas del fondo, de las que no se abren.

El metro no iba muy lleno a esa hora y, al entrar en el vagón, la miré distraídamente.

Luego me senté frente a ella. El recorrido iba a ser largo, por eso me senté.

Me dirigía a recoger a mi pareja al aeropuerto y la línea rosa, desde dónde yo la cojo, es eterna.

Había olvidado coger un libro, que es lo que suelo llevar de acompañamiento en los trayectos largos. O la DS, que ahora me cautiva con el Brain Training.

Al principio mariposeé entre la gente, mirándola, viendo lo que llevaban puesto o lo que llevaban en la mano.

Pero luego me aburrí. Me observé las manos, me miré en los cristales de las ventanas de enfrente y.... volví a fijarme en ella. Seguía apoyada el las puertas, como abandonada en ese rincón por ella misma.

Era delgada, pero no mucho. Vamos, normal, pero delgada comparada conmigo.

Llevaba una gabardina beige encima de unos vaqueros azules. (¿Una gabardina beige? ¿pero eso se llevaba todabía?) De debajo de la gabardina asomaba el cuello alto de un gersey blanco. Los puños también le asomaban por las mangas.

No llevaba nada en la mano. Ni colgado. Ni había nada apoyado en el suelo, a su lado.

martes, 8 de abril de 2008

CONTEMPLAR....SÓLO CONTEMPLAR

Hoy quiero contemplar.

No hacer otra cosa sino dejar entrar en mí la belleza, de algún modo.

Estoy un poco cursi, o un poco dulce.

Pero me siento bien, como transportada.

domingo, 6 de abril de 2008

La sonrisa

Hacía tiempo que no llevaba en su boca una verdadera sonrisa.

Sonreía, sí,en variadas circunstancias, pero eran sonrisas postizas, como cuando una se pone un traje prestado, que parece que te sienta bien pero que tú sabes que lleva la cremallera medio desabrochada bajo el gersey, porque te está un poco estrecho.
La sonrisa suya, la que la llenaba de satisfacción, mejor dicho,la que la aparecía en la boca cuando ella estaba llena de satisfacción, hacía mucho que no la experimentaba.

Pero hoy había sonreído. Ella misma. Sin proponérselo. Sin obligarse.

Se dió cuenta de que esa sensación era la que había estado buscando durante mucho tiempo.
Pero, por más que analizaba lo que había sucedido alrededor de ese momento, no lograba saber por qué había sonreído. Quizá fuera la ausencia de aquel peso, de aquella bola de nieve que había ido creciendo con el tiempo a partir de la persecución de un deseo imposible.

Se había deshecho de ella con un respingo, como el que una se dá después de una ducha para quitarse el exceso de agua del cuerpo.

Y ahora se sentía bien y sonreía.

viernes, 4 de abril de 2008

La luna y el pozo

Una noche la luna estaba en el cielo.

Andaba su camino lentamente, como cada noche.

Normalmente, mientras iba de un lado a otro de la tierra, ella solía ocupar su mente con sus pensamientos. No solía mirar el paisaje. Era conocido y casi siempre estaba oscuro.

Pero, ese día, la luna estaba llena de sí misma y daba una claridad lechosa que permitía ver, o mejor atisbar, las cosas allí abajo.

Así que vió el pozo.

"¡Qué bien se debe estar allí dentro, resguardadita de todo, sin que te moleste nada, ni nada te alcance!", se dijo a sí misma. "¡Si pasara por allí....!

Porque, claro, la luna no puede pasar por donde quiere, sin por dónde le toca la órbita.

De modo que esperó, siguiendo su lento avance. Esperó y hasta empujó hacia adelante, en un intento de forzar la marcha de su paso nocturno. Pero el tiempo es un tirano inamovible, que va asu ritmo constante y pasa despacio cuando queremos que corra. Como veía lejana su meta, se dedicó a otras cosas y otros pensamientos.

De modo que la luna casi se había olvidado del pozo cuando, en una fugaz mirada hacia abajo, se dió cuenta de que estaba dentro de él.

¡Qué emoción! ¡Qué bien iba a sentirse ahí dentro! ¡Qué protección la de sus muros de piedra frente a las ráfagas del viento de la indiferencia, los arañazos de los animales que te desgarran de pena, los empujones de las nubes celosas que pretenden hacerte sombra!

Se dispuso a disfrutar de su refugio y a descubrir de lo que éste se componía.

A su alrededor, las piedras del bocal eran rugosas. Ariscas, como si le dieran la espalda y su lado amable, el liso y reluciente, solo quisieran enseñarlo hacia afuera, al que viene a baber y se va.

El agua del fondo estaba profunda, lejana. Y era oscura como ... ¡la boca de un pozo!

De repente sintió que quería salir de allí. Ya no le parecía el lugar reconfortante que mirase desde arriba y desde fuera. Ahora lo sentía agobiante, restrictor, represivo.

"¡Quiero salir de aquí!", gritó.

Pero el bocal no la miraba y la cuerda del cubo se desentendía. El agua del fondo tampoco parecía propicia.

La luna gritó y chilló . Pero el tiempo, como ya dijimos antes no se inmuta por nadie. Pidió socorro y se enfureció. El tiempo siguió su curso, impertrbable. Finalmente pidió auxilio y suplico, pero el tiempo, ni siquiera contestó.

Entonces trató de empujar con todas sus fuerzas hacia adelante, como antes lo había hecho para llegar antes al pozo. Como vió que sus esfuerzos no tenían nigún resultado, después de llorar de rabia, de dolor y de amargura, se durmió, por tanto esfuerzo realizado.

Unas horas después, abrió los ojos con un suspiro y se resignó a recostarse en las piedras del bocal. Pero...."¡ya no estaba en el pozo!

El tiempo, que todo hace pasar, había transcurrido.

domingo, 30 de marzo de 2008

LO QUE QUEDA

Pues resulta que, con vaivenes, estoy en el camino de encontrar mi sitio.
Primero pensé que me moría de pena.
Luego me entró rabia y quería venganza.
Ahora me he quedado en un reconfortante lugar intermedio: queda la amistad.Pero la amistad paritaria.
Hoy ha sido el primer día sin angustia y sin necesidad de llamar a nadie.
Ni a una ni a otras.
Vas mejorando, niña. A versi te lo crees, que es verdad.

miércoles, 12 de marzo de 2008

Lo que va y lo que viene

Lo que va y lo que viene. O lo que es lo mismo: que sí, que sí, pero que ya no.
Cuando algo se hace difícil de conseguir, escaso, parece que apetece más.
Pero no me gusta que me acepten como soy con la treta de hacerme escasa.
Si yo me alejo, ella viene; si yo me acerco, ella retrocede.
En fin...aprenderé a ser yo, sin necesidad de apoyarme en ella, ni de pedirle que me deje saborear las migajas de su tiempo.
Yo valgo. Me lo digo para ver si me lo creo.

martes, 11 de marzo de 2008

Una visión: un vuelco

Dice una persona a la que yo quiero que el maestro aparece cuando está preparado el discípulo.
No lo había experimentado nunca, pero quizá esta vez sea lo que ha pasado.
No ha llegado ningún maestro, pero una situación se ha hecho visible.
Una situación que existía anteriormente, pero que yo no llegaba a ver en toda su dimensión.
Gracias a quién ha sabido actuar saviamente y ha tenido la delicadeza de hacerme partícipe.