sábado, 22 de diciembre de 2007

El amor sin deseo

Pues pensaba yo hoy sobre lo que me faltaba para estar alegre, para disfrutar de una de las personas a las que amo.
Y se asomó el pensamiento del deseo.
Creo que quiero juntar el amor y el deseo. Y no tengo sosiego porque no se juntan.
Y lo llevo muy mal.
Me entristece sin remedio verla a mi lado sin poder compartir caricias, besos y todos esos pequeños grandes gozos.
Y cuando yo me entristezco, ella lo nota y me rechaza.
Y es un círculo vicioso del que no sé salir.
Voy adentrándome cada vez más en mí. Cada vez sé dar (y darme) menos explicaciones. Cada vez callo más. Cada vez soy menos simpática, menos agradable. Cada vez me alejo más de las personas, en especial del as personas a las que quiero.
Y lo noto y no me gusta.
Y creo que mi amargura es el desono compartido.
¡Que así no sea!

3 comentarios:

concha dijo...

pues no dejes que ocurra.
Tu amor y tu pasión discurren por caminos distintos...o quizá no? y quieras que todo lo que te apasiona te ame?uffff.
El amor, si lo es, te lleva de su mano y te limpia de pensamientos entorpecedores.
feliz año.

concha dijo...

uando tengas tiempo...sigues reflexionando

concha dijo...

Ante todo, pedirte disculpas. Sí.
Ahora sé por lo que estás pasando y la cuasa de tu angustia y confusión.
Posiblemente no entiendas a cuento de qué viene esto, pero te aseguro que en mi ánimo nunca hubo intención de hacerte daño.
Busca tu identidad...a solas.
Un beso